Te quiero, pero...
Mejor disfrutare de tu recuerdo que seguirá alterandome.
Procurare que tu recuerdo sea cálido y agradable, que sea justo como una cobija que se envuelve a mi alrededor y proporciona ese calor hogareño.
Que sea como la taza de café o como la copa de vino que nunca bebimos juntos, dulce y amarga a la vez.
Que todo recuerdo sea tranquilizador y que no me quite el sueño.
Que sea como un gatito ronroneando.
Eso haré...
viernes, 23 de octubre de 2015
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