Entonces...
Cierto día jamás volví a saber de ella.
Se la trago la tierra, o tal vez se evaporó, se disipó como cuando quemas un papel y de pronto no hay mas que cenizas.
Quizá se convirtió en un insecto, o tal vez en ave, ese era un secreto que solo la luna sabia, pero jamas lo diría.
Y él se quedó en su espera encontrar tan sólo una pista, una huella que le indicará dónde estaba, pero jamás nadie nunca supo algo de ella.
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