Y entonces, había una vez...
Un dragón que bailaba solo,
todas las noches bailaba, bailando con la luna.
Era un baile único,
pero el dragón siempre estaba solo
y nadie podía apreciar su baile.
Hasta que un día, llego un borrego...
Y lo vio bailar, el borrego se enamoro de su baile,
Después de ese día, el borrego se encargo de que todos los animales vieran bailar al dragón.
Fin.
domingo, 6 de septiembre de 2015
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